20.5.10

Con sigular éxito y gran convocatoria se llevó a cabo la mesa "Poder Punitvo y Genocidio" a cargo del Dr. E. Zaffaroni, Ministro de la Corte Suprema de Justicia, el pasado 18 de mayo.


La misma, se realizó en el marco del Foro Permanente “Lógicas de la violencia cotidiana. El campo de concentración como lógica biopolítica” referido a Derechos Humanos y Genocidio, que tiene lugar los días martes a las 21hs, en TADRON TEATRO. El ciclo es no arancelado, y se entragarán Certificados de Asistencia. No se necesita inscripción previa, ya que puede realizarse al momento de cada Foro.

La próxima mesa será el día martes 1 de Junio, a las 21 hs, a cargo de Lic. Fabiana Rousseaux (Secretaría de DDHH), quien tratará el tema de “Centros Clandestinos de Detención. -El acto del Testimonio-”

CRÓNICA DE LA MESA A CARGO DEL DR.E ZAFFARONI

En el marco del ciclo de Teatro por la Justicia, el 18 de mayo se presentó el Dr. Eugenio Zaffaroni, Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Presentado por el Dr. Daniel Ferioli y por el psicoanalista Jorge Palant, a sala llena y en un ambiente informal y desestructurado, abordó el tema propuesto “Poder punitivo y genocidio” desde una vertiente criminológica.

Ideas centrales
Desarrolló un recorrido histórico partiendo desde la Edad Media con una descripción de los primeros estudios del mal y la primer obra “ El martillo de las brujas” de los inquisidores Sprenger y Kramer de 1497 a continuación se refirió a la obra de Cesare Lombroso y su teoría del criminal nato, de caracteres africanoides la que calificó como racismo puro. Comentó que en los Estados Unidos de 1907 se aplicaban leyes de esterilización y los matrimonios mixtos estaban prohibidos y legitimados por la Corte Suprema mientras que la vertiente académica era radicalmente crítica de esta postura gubernamental.


Décadas del sesenta y setenta
En estas décadas se produce un cambio de paradigma en el estudio de las causas del delito interrogándose si el poder punitivo es ajeno al delito y si no es causal. Surge el paradigma del etiquetamiento donde primero se produce una selección de criminalización se seleccionan algunas cosas en la ley para someterlas a pena, habilitando poder punitivo, posteriormente se produce una criminalización secundaria donde no todos los que violan la ley están sometidos a pena, sino que se seleccionan las personas a las que se adosa una etiqueta, ésta producirá efectos psicológicos (asume la etiqueta) este etiquetamiento es arbitrario. Los teóricos substanciaron una visión del llamado delincuente sin víctima como: el consumidor de tóxicos, desviados, homosexuales, etc. Dentro de este pensamiento hay dos aspectos: uno dice que tiene un efecto práctico de sustento del capitalismo porque mantiene sumergidas a las clases carenciadas. La segunda dice que esto es un reaseguro que opera a mediano plazo.
Hoy en día el ejercicio de poder punitivo se mantiene de manera más clara en EE.UU. y se difunde por el globo, como consecuencia ya no se “re” nada a nadie, no se lo trata de reinsertar. Tolerancia cero, se lo excluye. Ya es un programa social. Es una política sustentada en un discurso único de medios , demagógico vindicativo. A partir de la administración del partido Republicano el índice de prisonización en EE.UU. es uno de los más altos del mundo, el 1% de la población está preso ( más de 2 millones de personas) y 3 millones están controladas electrónicamente. Hay una industria de la seguridad lo que es una contradicción ya que si se confía en la pena y en su amenaza como contención, como prevención, no serían necesarias las medidas electrónicas de seguridad. Este discurso único se vale de recursos como la conversión en héroe de alguna víctima, se usa a las víctimas sin importar la persona y los políticos quedan atrapados por el discurso único que dice que todos los problemas sociales se resuelven con leyes penales y en realidad no se resuelve nada y se complica todo.

Actualmente hay una dispersión teórica, una vertiente repara en el daño social y la segunda analiza el fenómeno del poder y las técnicas de gobierno a través de los miedos, la fabricación de miedos. La corriente que analiza el daño social estudia las muertes que producen: Los obstáculos a la inmigración, la inseguridad laboral, la violencia de género, el hambre, lo niños que mueren de enfermedades evitables.
El poder punitivo sino se lo controla termina en masacre.
¿Cuál es la función del poder punitivo en la sociedad? El poder punitivo no existió siempre, aparece tardíamente y cada vez que lo hace verticaliza a la sociedad, la jerarquiza y la sociedad se lanza a la conquista.
En Europa el poder punitivo es misógino (las brujas en la Edad Media) a raíz de la jerarquización los “suboficiales” que se ocupan de las unidades menores son los paterfamilias (patriarcado) a cuya potestad están sometidos todos los seres inferiores mujeres, viejos, niños, animales, esclavos.
Con respecto al genocidio es un delito del cual la criminología nunca se ocupó, porque gran parte de la criminología lo legitima porque es fascista. El poder punitivo mató más gente que las guerras, por ejemplo, en las empresas colonialistas. El sistema penal está vinculado de alguna manera a la masacre.

La colonia como campo de concentración
La colonia es un campo de concentración donde se priva a la gente de su cultura, sus símbolos, idioma, creencias. La frase de Auswitch
“El trabajo libera” se podría haber puesto en la entrada a cualquier colonia. Trabajen esclavos hasta que lleguen a desarrollarse como nosotros.
En un artículo escrito en 1957 en el American Sociological Review titulado “ Las técnicas de neutralización” se hablaba de los jóvenes rebeldes de la década del 50, esta teoría se podría aplicar perfectamente al genocidio. El genocida, (como los jóvenes de esa época) no niega los valores, los neutraliza, “yo no quiero hacer esto, son las circunstancias que me ponen aquí, tengo que salvar la patria, la familia” estas son técnicas de neutralización y estas, a veces, vienen en libros de derecho, de criminología o de teoría política. Para evitar el genocidio hay que hacer una atenta lectura a esas técnicas de neutralización y eso exige crítica ideológica. Esta es la conexión de la criminología con el genocidio. Hay simientes, semillas de genocidio y son este tipo de discurso. Para que exista genocidio se necesita un chivo expiatorio, el discurso pega cuando hay un chivo expiatorio que pueda canalizar en malestar social la violencia difusa que haya en una sociedad. Carl Schmitt (jurista alemán 1888-1985) decía que el enemigo no tiene nada de óntico, es un tipo que sirve como enemigo, es el que no puedo llegar a ningún arreglo y lo tengo que hacer pelota. La esencia de la política es la capacidad de elegir el enemigo, se llamen negros judíos, armenios.

Al final de la charla el Dr. Zaffaroni respondió preguntas e intercambió opiniones con los asistentes.

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